miércoles, 27 de junio de 2012

Calor




Hace un calor terrible que ciega la razón y aviva los instintos, esa temperatura meridional que confunde las ideas y excita los sentidos. Pertenecemos políticamente a Europa pero somos el Sur, es decir, cabreada tierra de emociones fuertes en la que la gente tiene la tentación de guisar el agua y desangrar la leche. De Europa no nos separan sólo los cartesianos muebles sin clavos, ni los datos económicos, sino, sobre todo, las isotermas, esas líneas que delimitan el Norte sensato y albigense, tan profiláctico, y el Sur inflamado y caótico en el que todavía medra en los trigales el viejo barbecho de blusas y enaguas que le añade un glandular tufo de lujuria al aroma huesudo de la brisa candente y expósita que vaga apátrida por el erial y anuda las banderas, forma ganglios de sebo en la corriente reacia de los ríos y pone cachondos a los perros. 
A mí me cuesta trabajar con este calor odioso, y sin embargo, comprendo que los hombres y las mujeres alcancen la plenitud de su creativa furia sensual en días como estos, postrados en cama por el peso insuperable y lascivo de las pasiones más bajas, las que en medio del bochorno me traen el recuerdo de las yeguas de los soldados tarareando con el charol de sus patas la carretera hasta las orillas del Sar mientras se les descolgaba por la cucaña del rabo una ristra de sexo, un denso membrillo de orines, el hedor estimulante de sus vulvas hinchadas como gomosos buñuelos de betún.

 ¿Entenderán eso los europeos septentrionales, luteranos y fríos, tan razonables y austeros, tan capaces, se dice, de aguardar pacientemente a que hierva la leche con la cocina en penumbra, en un hornillo apagado?
 No, no nos entienden. 
Porque España no es una nación, sino una guerra en la que a veces, sin darnos cuenta, morimos todos en el mismo bando.



"Calor con yeguas". José Luis Alvite.









25 comentarios:

Sergio DS dijo...

Hoy ha amanecido nublado y la asfixia del verano parece que da cierta tregua... ¿hay esperanza?

vera eikon dijo...

Como somos meniña...Combatimos el calor derritiéndonos en otro cuerpo, chisporroteando, casi friéndonos en nuestro lecho sarten, bien pringaditos de aceite. Sin embargo al acabar parece que el calor mengua, ha de ser esa ingravidez que nos otorga el orgasmo. Yo al menos me siento como uno de esos astronautas flotando en mi capsulita espacial(no la del challenger, por supuesto). Pero soy a la vez astronauta y capsulita. En fin...Alvite siempre. Bicos(ao fresco dunha desas terrazas da Praza da Leña..)

Yeka dijo...

Lo que no experimentamos, no lo comprendemos de verdad. Lo mismo que no comprenden los que viven en calor, qué será eso del frío constante, de entumirse la nariz y los pies al punto de doler los pasos.
Está muy lindo este texto que pusiste!

mariajesusparadela dijo...

Vivirlo para entenderlo.
Envidia cochina es lo que tienen.
Mucho Alvite de Dios.

Blue dijo...

Sergio, esperanza siempre, mientras haya agua y no solo arena.
;-)

Vera, hay calores buscados y calores encontrados, que son los que crean más confusión, ja, ja.
As terrazas están cheas só cando a pedra enfría.
Bicos.

Yeka, la verdad es que aquí las temperaturas nunca son extremas, por eso, cuando el termómetro se sale de lo que estamos acostumbrados, enseguida nos "quejamos".

Mariajesus, sí, mucho Alvite de Dios, ya hacía tiempo que no oía esa expresión...tan expresiva.
No ardas.
Bicos.

Wendy dijo...

Estoy mirando para otro lado para ver si encuentro a alguien que se quiera dar por aludido, no entiendo bien esa relación que existe entre el calor ambiental y el calor corporal en el sentido que tan bien expresa Alvite, no sé si será para bien o para mal, simplemente es así, quizás se deba a que nací en el solsticio de invierno porque me pone mucho más.
Besos acaloraos.

India dijo...

Yu eg que... hay cosas que no asocio a épocas estivales... me gusta tomar helados en invierno... y diferenciar calores en verano... o no... porque en realidad, nusédequéhabla el texto... Lo releo con el ventilador dándome de lleno a ver si así me cosco de algo... ;-)
Aaaaaachuchones!!
Pd.- imagina... sombra, líquidos fresquitos, tumbonas... charla...

Genín dijo...

Uf, no me digas guapa, yo que tengo la suerte (Porque es suerte) de vivir en el sur del sur, hay veces que no hay palabras para describir las sensaciones de esta sartén, siempre me acuerdo de la ranita que está en una olla y le vas calentando el agua poco a poco hasta que hierve y palma, la calima nos ha invadido, solo pido que aunque el calor sea extremo los cielos estén limpios y al menos nos dejen respirar por la noche. Ahora mismo tenemos 37º y mi aire acondicionado echa humo, la calima resta luminosidad al sol y por tanto electricidad a mis placas solares, cruzo los dedos para que no se nuble...
Pero todo pasa...
Mas voy a sudar esta tarde viendo a los nuestros partirse el alma con los lusos, ojalá ganen!
Besos y salud

Darío dijo...

Nosotros por herencia, también somos una guerra. Y yo soy feliz de ser una guerra, a ser una puta nación fría absolutamente cuantificable...

David dijo...

Sí, menudos días (hoy andaba por la calle a la caza del guión de un autor de esos países luteranos y fríos y casí me muero por el camino).
La foto me gusta. El texto, así-asi. Hacía tiempo que no actualizabas, ¿no?...te estás volviendo tan perezosa como yo (jaja, que no es jiji)...
Un abrazo

Frankie dijo...

El texto del Alvite ese está muy bien escrito y redactado, pero la densidad de topicazos por línea me abruma, ja, ja. Hasta hace no tantos años años, antes de la crisis, tan solo nos separaban -justamente- las isotermas, qué cosas. A los irlandeses, pej, también los han rescatado.

Los vikingos se ponen chotos y cachondos en el ritual social de la sauna y al parecer copulan y se aparean más que nosotros. Y el frío también obnubila las ideas. Y pegar un polvo cuando hace mucha caló puede ser lipotímico; gracias, aire frío Toshiba, pues, por existir y permitirnos pagar en sudor tan solo el estricto salario del amor.(la frase es acojonante, me doy un beso yo solo)

Besos extremadamente amistosos para tí, compi.

Carmela dijo...

Pues no sé yo si estoy demasiado de acuerdo con Alvite en eso de cuando se alcanza la mayor plenitud de la furia sensual, jajaja, al menos en un día como hoy que es horrorosamente aplastante . Será que no tengo al Toshiba a mi lado....y no quiero a nadie a menos de dos palmos jajajajaja.
Bicos y besos, Blue.

Blue dijo...

Wendy, quizás no sea el calor sino que con él nos quitamos el exceso de ropa, cuando no nos la quitamos toda, ja, ja.
Besos.


India, ¿qué?, ¿hoy no hay viento?, ja, ja. Sí, yo también tomo helados en invierno, para imaginarme que no estoy en él.
;-)
Achuchones!!!

Genín, ya tienes el porche, ahora a por la piscinita. Venga, que tú sabes.
Besos y salud.

David, actualizo poco porque con el calor no pienso, mejor dicho, pienso en hacer cosas más refrescantes, ja, ja, y como tampoco la blogosfera está muy activa...
Un abrazo.

Frankie, claro, se meten en la sauna para calentarse, ja, ja. Y no creas, los rusos dicen que se piensa bien cuando la temperatura baja de -30º, ja, ja, digo yo que se piensa en cómo sobrevivir, ¿no?.
Bésate mucho, lo mereces. Además, nadie te tiene tan cerca como tú. Aprovéchate si eres capaz.
;-)
Ni besos, que te recalientas.

Carmela, claro, tú como tienes ese mar refrescante al lado...¿para que quieres Toshiba?, ¡al agua!.
Bicos.

Esilleviana dijo...

"Hay quien cree que los países meridionales son menos desarrollados por la indolencia que produce el calor. Podría rebatirse la teoría, pero creo que por encima de los treinta grados sólo funciona medianamente bien el fuego. Claro que también es cierto que hay manifestaciones artísticas que se agudizan a partir de la furia desatada y creativa que surge del calor a la intemperie".

Mª Jesús me ha recomendado la lectura de los post de tu blog y me gusta.

un saludo

Cheli dijo...

De todos modos me gusta el calorcito, estoy todo el dia quejandome y llego desesperada por meterme a la ducha y toda la ropa a la lavadora....pero los dias grises y el frio no van conmigo, asi que a sufrir, que sarna con gusto....no pica.

Besillos.

Gata Chopada dijo...

Buf, ¿Ves?, Preciosa foto, preciosa foto.
El texto me resulta bastante rococó (recargado). Quizá sea que de tan bueno, consigue ser la onomatopeya del calor.
Hace calor, sí. Pero de momento aquí aguantamos porque por las noches sopla un poco de vientecillo.
Eso, y los aires acondicionados; culpables en gran medida del aumento del calor.
En el pecado llevamos la penitencia.
Besuchones azulona (y por cierto, a mí el calor me pone la líbido en los pies. Para tales menesteres prefiero mil veces el frío)

Blue dijo...

Esilleviana, buena madrina Mariajesús, sí señor.
Es cierto, incluso dentro de este país, que no es tan grande, muchas de las diferencias entre el norte y el sur se achacan al clima.
La furia creativa ya no sé si necesita calor o es generadora de calor.
Saludos.

Cheli, a mí también, y sobre todo aligerar la carga de ropa e ir a la playa, ja, ja. Eso sí, no me gustaría que fuera verano todo el año, me gustan todas las estaciones.
Besos.

Gata, por ahí hace más y durante más tiempo. Aquí es raro ver en una casa aire acondicionado. Vienen rachas de calor, pero duran unos días y enseguida se suavizan las temperaturas.
Ejem...el calor de las mantitas también tiene su aquel, ja, ja.
Bicos.

fiorella dijo...

El texto me encantó, resume todo lo que he sentido muchas veces estando en zonas rurales y siendo verano..no sé explicarlo tan bien como Alvite, ni de cerca....Un beso.
P.D.Los comentarios son increíbles.Me encantaron.

India dijo...

La foto da sed... :)

Blue dijo...

Fiorella, refrescó y ahora ya no sé que contestarte, se me fueron las ganas...de todo, ja, ja.
Besos.

India, tinto de verano.
;-)

MariluzGH dijo...

Hoy (29) teníamos 32º a las 9 de la mañana y un viento sofocante del desierto sahariano que aún nos dura (madrugada del 30); con ese viento tan ardiente no se está a gusto ni el la playa, mejor en casa con todo cerrado y el aire funcionando.

La fotografía es "sofocante"... y preciosa.

Un abrazo; feliz finde

Guinda dijo...

Pues aquí seguimos sin calor, sin sol. Y como trabajo hasta finales de julio, por un lado lo agradezco.

Normalmente llevo bien el clima frío, húmedo de país septentrional como lo llama el autor, pero es que ya estamos en julio y ni un día caluroso en semanas. No sólo el ánimo, si no el cuerpo me pide sol, es necesidad física (y hasta sensual) de sentir los rayos de sol en mi cara, en mi cuerpo, por todas partes. Hasta echo de menos las tardes de calor sofocante, cuando era niña, en la casa sin aire acondicionado, cuando me tumbaba en el suelo fresquito para sentirme mejor... ¿lo entiende eso un septentrional? No sé, tendré que preguntar.

Un beso grande y fresquito

Blue dijo...

Mariluz, me asustas. Aquí, días como ese vienen tres o cuatro seguidos, como mucho, y enseguida vuelve a refrescar. Hoy veintipocos, ja, ja.
Besos.

Guinda, te entiendo. Por eso decía ahí arriba que me gustan todas las estaciones con sus peculiaridades. Y sí, claro que llega un momento que apetece calor y sol. En fin, será como el amor, que decía Lope, "quien lo probó, lo sabe", ja, ja.
Besos.

marcela dijo...

El calor para mi es estrictamente el infierno. Siento ganas de arrasar, soy como el personaje de Camus, y lo sufro por enfermedad. Ni aire acondicionado, ni agua alergias varias.
Alvite me resulta no barroco sino plateresco, no aguanto tal derroche de lenguaje, me parece difícil incluso para el frío. Bueno, da igual lo que pongas te quiero igual
Un beso

Blue dijo...

Marcela, pues si el actor es el infierno y el fresco es el paraíso, te digo yo donde está, ja, ja.
Claro que, nos quejamos cuando no hay calor, pero en cuanto tenemos tres días seguidos algo "intensos" ya nos estamos quejando.
;-)
Besos.